Primeros resultados de Women Can Build sobre la necesidad de concienciar en igualdad de género a los docentes de FP de la construcción

La igualdad entre mujeres y hombres es uno de los valores fundamentales de la UE; a pesar de ello, las desigualdades persisten en varios ámbitos. Esta situación es especialmente significativa en el sector de la construcción, caracterizado por una fuerte representación masculina, lo que supone un gran reto a la hora de alcanzar la igualdad de oportunidades.

Por este motivo, el proyecto Women Can Build plantea una estrategia enfocada en el desarrollo de acciones y medidas destinadas a corregir las desigualdades instauradas en el sector, a través de la sensibilización y la concienciación de los stakeholders implicados en la integración de la mujer en la construcción (centros de formación y las empresas).

El objetivo de la primera acción llevada a cabo por la iniciativa europea, que se recoge en el informe «La igualdad en la práctica docente», es ampliar las competencias de los docentes para que puedan promover los objetivos de igualdad de género en todos los niveles.

Conseguir un enfoque más integrador por parte de los docentes de EFP

En relación a ello, en primer lugar, se ha realizado un diagnóstico y evaluación de los enfoques formativos de los docentes, para identificar los prejuicios y estereotipos de género latentes. También, se contemplaron las posibles mejoras en las prácticas de formación de los docentes (identificadas a través de las encuestas y focus group).

Los resultados revelan las reflexiones que los docentes de EFP realizaron en relación a determinadas consideraciones de género, como: la persistencia de estereotipos que influyen en la integración de la mujer, y las actitudes de los actores implicados en la formación.

En este sentido, tres de cada cinco docentes consideran que las mujeres abordan de manera diferente el proceso de aprendizaje de la construcción, habiendo accedido al sector por vocación y mostrando así una mayor motivación. Por ello, atribuyen a las mujeres un nivel más elevado de precisión y calidad en la ejecución de las tareas, así como un mayor respeto de las normas de seguridad, sin duda características favorables para el empleo.

En contraposición, los formadores/formadoras destacaron dos desventajas que afrontan las mujeres en el sector:

  1. La dificultad de conseguir su espacio dentro de una industria altamente masculinizada, de que sus instrucciones sean aceptadas por sus compañeros y de enfrentarse a comentarios sexistas e inapropiados.
  2. Además de una menor fuerza física y resistencia.

A pesar de las barreras externas, los docentes consideran que las mujeres presentan mejores cualidades para desempeñar actividades relacionadas con la gestión y actividades conceptuales (arquitectura, la gestión de la calidad, diseño, eficiencia energética, la prevención de riesgos, etc.).

De acuerdo con las diferencias físicas, manifestadas por los docentes, la curva disminuye en los oficios considerados pesados y, por lo tanto, identificados como masculinos (constructor de carreteras, albañil, ferrallista o encofrador).

Necesidades y expectativas de los docentes

Actualmente, la presencia de las mujeres en las aulas es escasa; sin embargo, su relativa representación es percibida entre los formadores (71% de los consultados) como un fenómeno positivo.

En relación a su experiencia, uno de cada cuatro docentes han observado que los alumnos varones tienen prejuicios de género cuando comparten espacios de aprendizaje con sus compañeras. En este sentido, muestran una actitud escéptica sobre la capacidad de las mujeres, mantienen una actitud paternalista e, incluso, inapropiada.

En conexión, el 43% de los consultados contemplan la posibilidad de enfrentarse a situaciones de sesgo de género dentro del aula. Sin embargo, tres de cada cuatro no tienen establecida ninguna estrategia destinada a integrar a las mujeres, considerando tal medida como innecesaria.

La formación en igualdad de género es percibida por el 40% de los encuestados como potencialmente útil, en contraposición al 29% que no tiene una opinión clara y el 31% que afirma no necesitar dicha formación para reforzar o mejorar su práctica docente.

Estos resultados reflejan que, a pesar de que las opiniones muestran cierta concienciación entre los docentes, la mayoría carece de pensamiento autocrítico en relación a sus propios prejuicios de género. Lo que nos lleva a pensar que se requerirán acciones de sensibilización y canales de información eficaces, para lograr una acogida positiva en la implementación de medidas para el desarrollo de las competencias de género, como la formación, (MOOC), el intercambio de buenas prácticas o la creación de redes formales e informales.

La relevancia del proyecto Women Can Build, perteneciente al programa Erasmus+, reside en su ámbito de actuación a nivel comunitario, ya que cuenta con la colaboración de: la Fundación Laboral de la Construcción, líder del proyecto, y la Agencia para el Empleo de Madrid del Ayuntamiento de Madrid (España); Comité de Concertation et de Coordination de l’Apprentissage du Bâtiment et des Travaux Publics -CCCA-BTP- (Francia); Centre IFAPME Liège-Huy-Waremme (Bélgica); Bildungszentren des Baugewerbes eV -BZB- (Alemania); Ente per la Formazione e l’addestramento professionale nell’edilizia –Formedil- y la Fondazione ECIPA -Ente Confederale di Istruzione Professionale per l’Artigianato e le Piccole Imprese- (Italia); y el Centro de Formação Profissional da Indústria da Construção Civil e Obras Públicas do Sul –Cenfic- (Portugal).

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